El otoño en la cordillera es uno de los momentos más mágicos del año. Los bosques de lengas, ñires y coihues se transforman en un espectáculo de colores que va del amarillo al ocre, del rojo intenso al dorado, creando paisajes únicos en la Patagonia.
En esta temporada, lugares como Lago Bagillt, Sierra Colorada y el Parque Nacional Los Alerces se convierten en escenarios ideales para vivir experiencias al aire libre: excursiones guiadas, navegaciones, cabalgatas y trekkings que invitan a conectar con la naturaleza en su estado más puro.
Caminatas en el bosque
Dentro del Parque Nacional Los Alerces se encuentran algunos de los trekkings más fascinantes de la Patagonia. Desde Puerto Chucao parten navegaciones que atraviesan el Lago Menéndez y conducen a dos puntos clave: Puerto Sagrario y Puerto Nuevo.
En Puerto Sagrario, la experiencia lleva al encuentro del milenario Lahuán o Alerce Abuelo, un imponente árbol de más de 2600 años de antigüedad y cerca de 60 metros de altura.
Por su parte, desde Puerto Nuevo comienza el trekking hacia el Glaciar Torrecillas. El recorrido atraviesa un bosque prístino hasta llegar a la Laguna El Antiguo, al pie de un glaciar que permanece allí desde hace miles de años, ofreciendo una postal inolvidable.
Un lago de altura
Más allá del parque nacional, el Área Natural Lago Bagillt es otra joya para descubrir en otoño. Se accede por la Ruta 259 en dirección a Chile y luego por un camino vecinal cuya transitabilidad varía según las lluvias. En condiciones favorables, especialmente con vehículos altos o 4×4, es posible avanzar hasta un punto ubicado a unos 2 kilometros de caminata hasta el lago.
Situado a 1000 metros sobre el nivel del mar, el lago Bagillt está rodeado de bosques que en otoño se vuelven protagonistas: las hojas de lenga caen y forman un manto sobre el agua, mientras que los hongos emergen en el suelo aportando formas y colores a un entorno naturalmente impactante.
Cabalgatas y caminatas con identidad.
Sierra Colorada y Lago Rosario son comunidades ancestrales ubicadas al sur de Trevelin, ideales para quienes buscan turismo rural en Patagonia, experiencias con identidad cultural y contacto directo con la naturaleza.
En Sierra Colorada, desde Pein Mawizza parten cabalgatas a diferentes puntos del paraje, guiadas por miembros de la comunidad mapuche. Durante el recorrido se comparten historias, saberes sobre flora y fauna local y tradiciones del territorio. Las salidas pueden durar desde una hora hasta una jornada completa, incluyendo almuerzo campero.
Además, se puede recorrer la primera senda de micoturismo en Patagonia Argentina, una propuesta única para descubrir el mundo de los hongos en el bosque nativo. Esta caminata guiada en Sierra Colorada permite aprender sobre especies, hongos comestibles y su importancia ecológica. Es un recorrido de baja dificultad, ideal para todas las edades, con una duración aproximada de una hora.
En Lago Rosario, las propuestas incluyen caminatas guiadas en comunidad mapuche, donde se comparten relatos ancestrales y conocimientos sobre el entorno natural. Estas experiencias de turismo comunitario tienen una duración de entre una y tres horas y pueden incluir refrigerio.