Las floraciones que hacen único a Trevelin
Cada una de estas cinco propuestas tiene su propia identidad, su propio ritmo y su propia forma de vivir la primavera. Esto es lo que vas a encontrar en cada una.
Cultivo de Tulipanes
Con más de cuatro millones de flores a los pies de la cordillera, es la postal más conocida de Trevelin. Está ubicado sobre la Ruta 259, a unos 13 km del centro, y abre del 7 de octubre al 7 de noviembre, de 9 a 19 h. Además de recorrer las coloridas parcelas de tulipanes, la propuesta incluye caminitos dentro del cultivo con cartelería indicativa sobre cada flor, un centro de interpretación para conocer todo el trabajo previo a ver el cultivo en flor, artesanos y productores, gastronomía, música en vivo, visitas nocturnas con luna llena y hasta vuelos en globo aerostático.
Narcisos en Patagonia
Sobre la Ruta 17, un emprendimiento familiar cultiva narcisos, la flor nacional de Gales, como homenaje a la identidad galesa de Trevelin. La propuesta combina el recorrido por la floración con una visita al museo histórico «Old Ranch» y una merienda campestre con repostería galesa. Este año suman, además, un Taller de Arte el 18 de octubre (fecha y cupos a confirmar).
Tierra de Brotes
A pocos minutos del centro, sobre el Callejón Kansas, Tierra de Brotes ofrece recorridos guiados por su cultivo orgánico de lavandas, con gastronomía propia y venta de productos elaborados en base a lavanda: cosmética natural, textiles y cerámica. En temporada suele sumar propuestas especiales al atardecer, con música y arte. Este año sumarían nuevos canteros de flores y una fábrica de destilería.
Taiyō Jardín Cordillerano
Con más de 8.000 peonías en floración, Taiyō Jardín Cordillerano cierra la temporada con una propuesta distinta: ceremonia del té, tapices florales hechos con pétalos, una tarde de «Tea & Haiku» que combina degustación con poesía japonesa, talleres de fotografía, astroturismo y la tradicional Fiesta de las Peonías. Este año abriría cada fin de semana de octubre con propuestas diferentes (fechas y actividades a confirmar).
Bryn Derwydd – Colina del Druida
De octubre a marzo, la Colina del Druida propone una forma distinta de vivir la floración: un jardín vivo que también se llena de tulipanes y peonías, pero donde la naturaleza, la música celta y la mitología galesa se encuentran entre esas mismas flores que marcan la temporada. Un recorrido sensorial por bosque patagónico nativo, con música en vivo de instrumentos de viento y cuerdas y relatos de mitología celta, que combina paisaje, identidad y magia en un mismo paseo.